LA REVOLUCIÓN FRANCESA
Antecedentes
Los escritores del siglo XVIII, filósofos, politólogos,
científicos y economistas, denominados philosophes, y desde 1751
enciclopedistas, contribuyeron a minar las bases del Derecho Divino de los
reyes. Pero ya en el racionalismo de René Descartes podría quizá encontrarse el
fundamento filosófico de la
Revolución. De este modo, la sola proposición «Pienso, luego
existo» llevaría implícito el proceso contra Luis XVI.
La corriente de pensamiento vigente en Francia era la Ilustración, cuyos
principios se basaban en la razón, la igualdad y la libertad. La Ilustración había
servido de impulso a las Trece Colonias norteamericanas para la independencia
de su metrópolis europea. Tanto la influencia de la Ilustración como el
ejemplo de los Estados Unidos sirvieron de «trampolín» ideológico para el
inicio de la revolución en Francia.
CAUSAS
En términos generales fueron varios los factores que
influyeron en la Revolución:
un régimen monárquico que sucumbiría ante su propia rigidez en el contexto de
un mundo cambiante; el surgimiento de una clase burguesa que nació siglos atrás
y que había alcanzado un gran poder en el terreno económico y que ahora
empezaba a propugnar el político; el descontento de las clases populares; la
expansión de las nuevas ideas ilustradas; la crisis económica que imperó en
Francia tras las malas cosechas agrícolas y los graves problemas hacendísticos
causados por el apoyo militar a la
Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Esta
intervención militar se convertiría en arma de doble filo, pues, pese a ganar
Francia la guerra contra Gran Bretaña y resarcirse así de la anterior derrota
en la Guerra
de los Siete Años, la hacienda quedó en bancarrota y con una importante deuda
externa. Los problemas fiscales de la monarquía, junto al ejemplo de democracia
del nuevo Estado emancipado precipitaron los acontecimientos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario